Park Chan-wook es un director de fuste, uno de esos directores orientales a los que no hay que perderle pista. El coreano no sólo es el responsable de la impecable y violenta trilogía de la venganza: Sympathy For Mr. Vengeance, Lady Vengeance y, su masterpiece, la genial Old Boy), además tiene un interesante trabajo en otros trabajos menos populares como Joint Security Area (2000) y la más reciente I’m a Cyborg but That’s OK (2006). ¿A que viene todo esto?, simplemente a que el próximo año estrena una nueva película, que se transforma fácilmente en un imperdible considerando el currículo del director.

Thirst es precisamente el nombre de su próxima movida que cuenta como luego de un experimento médico fallido, un hombre religioso es contagiado y se transforma en vampiro. Simplemente hermoso. De hecho, la historia se adentrará en los problemas espirituales que esto implica ya que se transformará en una alma torturada y depravada. El titulo, así, se refiere a la insaciable sed por sexo, sangre y amor en una historia con toques de horror y drama. El protagonista será Song Kang-ho, a quien se le pudo ver en la notable The Host, el mismo que se adueña de la primera imagen de esta producción:

Desde: Bloody Disgusting

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