Aunque han pasado ya más de ocho semanas desde su lanzamiento, tomar el control de una Playstation 5 sigue siendo un lujo. No solo por el costo de la consola, sino que también por la completa escasez existente en el mercado cortesía de las trabas que ha impuesto la pandemia de coronavirus para la producción de hardware a gran escala.

Revisar los portales de las principales tiendas especializadas de videojuegos del país nos lleva a toparnos con la palabra “agotado” una y otra vez, algo que también se repite en las más grandes tiendas del retail. Por otro lado, las opciones disponibles en locales pequeños o revendedores generalmente apuntan a precios irrisorios que nadie debería pagar. Es cosa de darse una vuelta por Mercado Libre.

En ese contexto, y ante el beneficio de acceder a una consola cortesía de Sony durante el último mes, creo que la primera aproximación a esta evaluación post-lanzamiento de la PS5 no solo puede ir de la mano de las bondades de su hardware, lo grandioso es que reducir los tiempos de espera, la maravilla de los gráficos en 4K o la excepcional apuesta del DualSense como un joystick de verdadera nueva generación.

También hay que considerar a la propia situación de la consola en un contexto más general en relación a los videojuegos disponibles. Mal que mal, son estos los que esencialmente lideran la carga para seducir a la adquisición de este tipo de dispositivos.

Es decir, a la fecha, existe solo un gran título exclusivo que no puedes jugar en ningún otro lado (Demon’s Souls), con alguna apuesta más independiente por aquí y por allá, mientras que las otras nuevas apuestas de Sony están disponibles en la antigua generación (Marvel’s Spider-Man: Miles Morales y Sackboy: A Big Adventure).

Lo mismo sucede con otros títulos multiplataforma que acompañaron a la carga de la nueva generación con versiones optimizadas (Como NBA 2K21, Dirt 5, Assassin’s Creed Valhalla, FIFA 21, Watch Dogs: Legion, Mortal Kombat 11 o Call of Duty: Black Ops Cold War) que buscan rendir réditos sin ser exclusivos.

Entonces, con lo anterior en cuenta, la idea de no apresurarse tanto para acceder a la consola parecería solventarse. Si puedes jugarlos en PS4, aún hay tiempo antes de que todo sea exclusivo de la nueva consola.

Pero la propuesta de la Playstation 5 responde a esa postura con un sólido ecosistema que deja en claro que no es lo mismo probar un videojuego en su nueva plataforma que en la anterior, tanto en términos gráficos, con elementos como la tasa de refresco a 120hz, como en la propia cadencia de una experiencia casi sin tiempos de espera.

Más aún, como el salto generacional realmente se siente desde el primer minuto que tomas el control, inevitablemente hay que dejar en claro que aunque esté la posibilidad de jugar la mayor parte de los títulos en una PS4, la experiencia es muy distinta con el salto generacional. Es literalmente otra cosa.

Dos ejemplos: tras experimentar Marvel’s Spider-Man: Miles Morales y Sackboy: A Big Adventure en Playstation 4 para las reseñas en noviembre pasado para PS4, mi experiencia ha sido mucho más agradable y llamativa en el nuevo sistema. Atrás quedaron los tiempos de espera, algo que sencillamente es un cambio insoslayable para que dejase atrás a la anterior generación, y los gráficos 4K relucen en ambos títulos cortesía del notable plus que entrega el trazado de rayos en la iluminación. Si tienes un televisor de gama alta, solo hay espacio para maravillarse con este nuevo estándar de alta definición en la sobremesa.

Sumen el propio trabajo del Dualsense, que entrega una experiencia más inmersiva en cada aventura, ya que a través de la mezcla de sus botones adaptativos – que responden a la presión que ejerzas – y su vibración háptica puedes sentir, por ejemplo, la intensidad de cada telaraña que lanzas con el héroe arácnido.

Esa fusión visual-inmersiva potencia a las posibilidades que estos títulos iniciales solo están tocando en la superficie, ya que las posibilidades para finalmente hacer algo más que títulos con gráficos de última generación está a la mano de la plataforma de Sony. Eso es lo que termina sustentando a su apuesta.

Así que si tienen el dinero y tienen la suerte de encontrarla disponible, realmente no se arrepentirán de subirse al carro de la nueva generación. Sigue siendo difícil subirse a algo que parece no estar en recorrido, pero el lujo del cambio deja en evidencia que si antes andabas en un camino lateral, ahora avanzas en plena autopista.

Algunos detalles del salto de la PS5

Desde el momento en que abres la caja de la nueva consola de Sony, te topas con este diseño que rompe la norma de lo que habían sido hasta la fecha las consolas bajo el nombre de Playstation. Ya lo han visto con la sofisticada pero aparatosa carcasa de la consola o el blanco inmaculado que se traslada a su mando ergonómico.

Lo mismo sucede en el ámbito del software, ya que la interfaz mejorada sigue la lógica de navegación ya conocida de las consolas previas, pero con elementos que mejoran la interacción en casi todo ámbito. Ahí están los accesos directos que te permiten saltarte los menús o el componente social que está mucho mejor integrado a la hora de aproximarse a lo que están compartiendo los otros usuarios. Desde el comienzo estás sintiendo esta nueva experiencia mejorada.

Obviamente hay algunos peros ante su ecuación. A pesar de las bondades del disco duro de estado sólido, que es clave para mejorar los tiempos de carga, el espacio en disco es más limitado de lo que la mayoría de los jugadores preferiría (Son 667 GB libres). Obviamente puedes tener almacenamiento ampliado, pero Sony no lanzó una alternativa de SSD y solo puedes tener tu viejo disco duro externo que no es precisamente el más rápido.

El paso de datos entre generación no es el más rápido tampoco. Con una buena conexión, tardé menos tiempo descargando los videojuegos 1 a 1 que traspasándolos directo desde la PS4 a la PS5. Es algo especialmente notorio si tienes la mala ocurrencia de hacer el traslado vía Wi-Fi en vez de cable (¡No lo hagan!).

Siendo quisquilloso, el traspaso de las partidas también es más engorroso de lo que debería ser, ya que la versión de PS5 de un videojuego no lee automáticamente los datos guardados. Por ejemplo, en el menú de inicio de Marvel’s Spider-Man: Miles Morales en PS4, debes subir tu partida a la nube para luego cerrar el juego, abrir la versión de PS5 y recuperar los datos. A estas alturas, ese tipo de cosas debiesen ser automáticas.

Pero más allá de esos elementos propios del cambio generacional, la Playstation 5 cumple con la promesa establecida para generar un cambio radical, especialmente en lo que concierne a la experiencia de juego tanto en términos visuales como de juego. Y como eso último es lo que en última instancia es lo que termina validando a una propuesta de consola, Sony también le ha dado un plus con el Dualsense, la verdadera joya de su corona.

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