Este si que es un documental raro. Pero sin duda, ‘The Final Member‘ genera curiosidad por lo extraño de su propuesta que toma como base un hecho: en Islandia, existe el único museo de penes en el mundo.

En ese lugar tienen los órganos reproductores de todas las especies de animales del mundo, salvo uno: el ser humano. Así que este trabajo en primera instancia se dedica en explorar en la búsqueda del hombre que done su aparato para ser exhibido por los siglos de los siglos.

Pero aún cuando hay un tipo de ese país que firmó para donar su corneta una vez que estire la chala, un gringo le quiere ganar la carrera. ¿Cómo?, simplemente cortándose la diuca mientras aún está vivo. Se cercenará el chino tuerto si eso le permite quedar en la historia. Guatefoc.

La historia real tras esta deschavetada carrera, así termina profundizando en el hambre del hombre por dejar un legado. Por muy extraño que este sea. Y dice mucho de este documental, que uno de los tipos le tenga hasta un nombre a su verga, llamándole Elmo. No solo eso, además es capaz de tatuarse la bandera de Estados Unidos en su poronga, para dejar en claro que un pico gringo merece estar en el museo.

Y así, para no lanzar más modismos del paquete, mejor los dejo mejor con este tráiler.

vía Badassdigest

12 pensamientos

  1. Prefiero dejar un legado utilizando el pene (hijos), antes que cortármelo como este tipo. Ademas, no me puedo imaginar la vida sin mi aparato. Bueno, si puedo imaginarla, pero seria muy triste.

    1. ¿Estas idiota? Me refería a tener hijos, mal pensado de los cojones. Tener hijos. Dejar mi legado.

Los comentarios están cerrados.