Themístocles es un nombre imposible, atemporal. Así se llamó un notable general ateniense, que pasó a la historia por su capacidad de consolidar el estado griego frente a amenazas externas. Si tus padres te llaman de esa manera, invariablemente te marcan para siempre.

¿Fue acaso, una señal de lo que estaba por venir?

Sin duda. En muchos sentidos, para el medio chileno, Themo Lobos fue un general de la creatividad, un estratega que hizo del cómic su bandera y de sus personajes el ejército que le permitiría, en compañía de otros grandes, poner a esta pequeña nación en lo más alto.

Nunca hubo una industria editorial más grande que en los años del Themo, y aún cuando la dictadura de Pinochet se ocupó de atomizarla, casi hasta la desaparición, el astuto general se las arregló para estar siempre allí, de pie, continuando con su labor aún hasta hoy, en que su existencia mortal se ha apagado y su leyenda comienza a crecer.

Desde siempre, Themo Lobos asumió la responsabilidad de ser un referente. Como autor, sabía que tenía a su cargo un sinnúmero de lectores que depositaban en él su confianza, su esperanza de recibir una obra de calidad. Themo se esmeró siempre en dar lo mejor de si. Como buen estratega, eligió a los niños, porque sabía que en ellos estaban los adultos del mañana. Nunca los subestimó, pues sabía que la mejor forma de generar lealtad es en base al respeto. Los niños no son tontos, no necesitan que se le expliquen las cosas, sino que se les informe. “La creatividad es informada, investiguen” era una de sus máximas. Un llamado a la proacción, a salir de la espera, de que otros entreguen en bandeja lo que, por deber, nos corresponde develar. Sin importar la edad. Nunca era tarde para el Themo, ni tampoco demasiado pronto.

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La obra del Themo es un corpus impresionante de trabajo, una especie de medallero de general cubierto de gloria. Mampato, obviamente, es el máximo referente, una obra de aventuras y viajes en el tiempo histórico que, de haber nacido en un país más grande, sería un referente mundial. Y sin embargo, justamente por esa condición, es que sí lo es. Themo nunca habría desarrollado su obra de no haber nacido en Chile. Las carencias de una industria como la nuestra lo motivaron, justamente, a romper con esos moldes.

Compartió con su generación el anhelo de hacer grande a Chile y a sus lectores, con un hambre que sólo pueden comprender aquellos que, por siempre, han sido pequeños, postergados, imposibilitados. Ni la falta de recursos, ni la falta de mercado, ni las restricciones de una dictadura que los menospreciaba los amilanó.

Themo Lobos hizo por la historia de Chile más que dos siglos de aulas escolares. Una idea expresada por Francisco Ortega que no deja de ser cierta. El Themo nunca dejó que los valores que consideraba esenciales fueran disociados por ningún modelo educativo. Sentía genuino orgullo de su historia patria y supo reivindicarla de la mejor manera: conectándola con la gente. En ese sentido, su legado permanece porque no ocultó su ideología, cosa que bajo el prisma del mercado actual parece un descalabro. Themo siempre estuvo con el más débil, con el oprimido, con el explotado y con las minorías; siempre estuvo ligado al valor esencial de la justicia. Themo creía en la igualdad y por ello, no tenía problemas en perdonar y acoger al que antes fue opresor. No necesitaba ser políticamente correcto, pues era honesto. Hoy en día, cuesta mucho entender eso. Se hace mucho más fácil cuando lo lees.

La notable reinterpretación de Santa Claus de Themo Lobos

Themo fue mucho más que Mampato. Martín Conejín, Ferrilo, Ñeclito, Máximo Chambónez, Nick Obre, son sus personajes más clásicos. A ellos se adjunta su gestión editorial, su apego a la ciencia ficción con la revista Rocket, sus décadas ligado a la picaresca y humor para adultos en El Pingüino y otras publicaciones, e incluso sus trabajos por encargo como biografías de personajes con un trazo sorprendentemente realista. Hoy, en un primer vistazo, muchos sentirán que su obra no es original; encontrarán trazos del Ásterix de Uderzo y Goscinny, del Tintín de Hergé, de las funny strips americanas e incluso de Disney. Pero en la lectura se descubre lo que es el mayor legado del Themo: su capacidad de reinterpretación informada y coherente.

Muy lejos de la mera copia, Themo aplicaba conceptos perennes a la realidad que le tocase interpretar. Ello implicaba conocer dichas realidades como objetos de estudio y manejar en profundidad sus leyes lógicas. Si un niño chileno de los años sesenta viajaba hasta el siglo 40, ¿como habría de comportarse? Mientras Astérix actúa con la lógica de un francés moderno, lleno de sarcasmo y relajo, Mampato reaccionaría diferente. A sus personajes los mueven valores, pautas de conducta que son reconocibles para los lectores y que generan identificación. Esa genuina representación de la realidad es la clave de su éxito y de su constante renovación. Actuar fuera de las modas y ser fiel a su relato es, sin duda, su gran legado.

Don Themo nos mostró una realidad de la cual sentirnos orgullosos, y ese sentimiento no se va ni en un millón de años.

Y es para ti, para mi, para todos.

21 pensamientos

  1. Como ya he dicho en varios lados, gracias a Themo hoy me encanta contar historias y dibujar… Hasta hoy leo las cucalón que fueron de mis hermanas!! Y aunque me se las historias de memoria, no me aburro nunca de leerlas!!!

    Me habría encantado haber conocido al maestro en persona y haber compartido la gran influencia que fue para mi.

  2. gran artículo señores, gran artículo…
    realmente es uno de los personajes verdaderos más importantes de este país. Lo seguira siendo por supuesto.

  3. La historieta chilena fue mutilada, no sera lo mismo sin el Señor Themo Lobos

  4. Una gran pérdida, teniendo un personaje e historias tan geniales jamás han hecho una serie o película digna de Mampato Ogú y Rena, meanwhile la BBC sige sacando temporadas de Dr. Who y la tv chilensis se conforma en explotar a mujerzuelas y primates acostándose con los MOLOMBOS en el amazonas y concursos de imitación y baile, como tan ciegos para ver el verdadero patrimonio cultural de Don Themo?!

  5. Recurdo que cuando niño encontre una caja llena de revistas viejas.. y entre ellas unas me llamaron la atencion.. Mampato es uno de los tesoros que espero enseñarle a mis hijos cuando los tenga… Una verdadera perdida la de Themo.

  6. Recuerdo haber visto sus dibujos en un libro que hablaba del petroleo,,tenia como 100 de esos..

  7. Sabia que tarde o temprano esto pasaria… el gran themo ahora estara en otro lugar entregando diversion y valores. Siento mucha pena. Se fue un grande

  8. una lastima lo siento
    todo buen lector de comic sentira su perdida.
    en fin se fue a descansar don themo pero su legado se mantendra en el tiempo.

  9. » No necesitaba ser políticamente correcto, pues era honesto». Muy bellas palabras, mejor que cualqier nota tipo «dato curioso» que los periódicos publiban. Chao Themo, gracías a tí nunca olvidaré que el singular de graffiti es graffito.

  10. Qué gran artículo!!! Un preciso y certero homenaje a un grande del comic nacional; qué tremendo e importante legado nos dejó don Themo…

  11. Tremendo articulo! Que grato leer algo así. Y sobre Themo, un grande, me crié leyendo sus trabajos y cuando supe de su muerte…bueno, aún tengo una pena enorme.

  12. Aún recuerdo cómo esperaba todos los meses la revista Cucalón. Cuando salió la sección «Artistas de la nueva generación» mandé una historieta y salió publicada. Aún la guardo como uno de mis más grandes tesoros, simplemente porque pude compratir páginas con este magnífico artista, porque salió en la revista que más me ha encantado en la vida…

    De alguna manera se siente como una pérdida persona… Gracias Themo por enseñarnos el cariño por la historieta y nuestra historia.

  13. que bonito leer que ha tantas personas don themo los marco de manera positiva me sumo a todos los elogios y agradecimientos, gracias don themo por haber hecho a traves de las historia que nos regalaste mi infancia muchisimo mas hermosa.

  14. alguna vez las trate sus historietas de inocentes y poco originales, pero era un niño que pretendia entender lo que es el noveno arte. con el tiempo me he dado cuenta del importante aporte del sr.Themo Lobos, de la calidad de su trabajo y de su impresionante talento, dificil de igualar. Mis sinceros respetos. Adios Themo

  15. Esperar cada mes, para ir al kiosko y comprar un Cucalón era lo máximo!!! Qué lindo ver que tantos pasamos por lo mismo, y que disfrutamos con las historias de Mampato, de Nock Obre, de Ferrilo, Marín Conejín y tantos otros…

    Gracias por tanto, don Themo!

  16. Mis máximos respetos para un hombre que hasta el día de hoy me sigue cautivando con su obra. Para mi, el mejor autor chileno de comics, y punto. Atesoro sus revistas, las compré y las seguiré comprando hasta completar mi colección, porque viene mi hijo en camino y quiero que él también viva las aventuras que el Themo nos regaló.

    Gracias Maestro. Haberlo conocido en persona y tener su autógrafo, es un pequeño tesoro que me sirve para consolarme un poco.

  17. Estimado Mayor Terror, poco mas hay que agregar a tu excelente artículo sobre mi padre. Efectivamente, fué un artista integral, un hombre brillante, honesto y consecuente. Mil gracias a todos sus lectores por su cariño, y a ti por tus palabras,
    Ada Lobos («Adita»).

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