Esta película la he visto dos veces. Primero, con ocasión de su exhibición en el marco de la Santiago Comic Con, en una copia “casi” definitiva, exhibida en un proyector, y casi medio año después, en pantalla de cine, en  digital HD como corresponde. Ambos visionados me dejaron la misma sensación crítica, pero también reforzaron los aspectos positivos de esta ópera prima de Nicolás Lorca. Y con todo, hay certeza en establecer que “La Comiquería” es un constructo de grandes momentos, pero cuya suma no alcanza a hacer una película. Veamos por qué.


La película trata sobre el devenir de Daniel David (Juan Pablo Martínez), personaje libremente basado en Jorge “Dr. Zombie” David, gestor en los noventa de la editorial chilena “Dédalos“, 100% dedicada al cómic nacional y que quebró al poco andar. Daniel es un tipo para quien la obligación de sentar cabeza y hacer algo maduro con su vida choca con el sueño de vivir de los cómics que escribe y dibuja. A pesar de tener recursos para vivir decentemente, y una novia deseable y profesional (Catalina Aguayo), David ya ha perdido estudios y dinero, mientras pasa los días como vendedor de una cadena de librerías. En ese contexto, será la aparición de Anita (Daniela Salinas), una joven comiquera, la que vendrá a poner un poco de aceleración a ese sueño.

El guión insinúa una interesante propuesta sobre lo que implica llegar al punto de quiebre en una existencia que ha postergado en demasía las decisiones, y se emparenta con otros clásicos como Alta Fidelidad de Stephen Frears o Mallrats de Kevin Smith. De hecho, la mención al gordo director de New Jersey no es gratuita, pues todo indica que “La Comiquería” tiene como referente a dicho director. No es de extrañar la inclusión de largos diálogos a la usanza de Smith, además del apego al humor de ribetes absurdos y de mucha complicidad con el espectador. Hay momentos en que se instala la sensación de estar visionando Clerks, para luego saltar a Chasing Amy, luego a Jay y Silent Bob Strikes Back, y así. Pero también es cierto que Lorca lo hace “a la chilena” y es ése su gran acierto: desnudar y poner en pantalla los arquetipos que construyen el fandom chileno.

¿Seguro que no erís gay?

La capacidad del guión de Cristián Raveau para deconstruir la fauna que rodea al mundillo nacional es perfecta: ahí está el fanático lector que sueña con dar el paso al interior de la industria; el vendedor de tienda holgazán y grosero, pero de buen corazón; la chica soñada que puede ser un amigo y una compañera al mismo tiempo; y muchos más. No es extraño que quienes participan del microverso de los cómics en Chile rían más fuerte en ciertos momentos, pero la fiesta tampoco es privada y cualquier ciudadano de corte corriente que note el choque entre realidad y ficción pasará buenos momentos. Ayuda mucho el rompimiento de la “cuarta pared” que hace Lorca a través de la intervención técnica en pantalla y la inclusión, sin ridiculizar, sino como interesante contrapunto, de personajes “aterradoramente normales”. Parientes, periodistas y empresarios de los cuales es fácil reírse, amén de estar construidos sobre cameos que refrescan la pantalla y entregan complicidad al espectador .

Y sin embargo… donde falla este film es justamente en su fortaleza. Su capacidad para la comedia, y en especial el ritmo de la misma, se ve lastrada por la historia, que en sí es una tragedia. Ejemplos de mezcla de ambos géneros hay de sobra, pero no es el caso cuando el contexto está ligado a una historia hermética, como es la del mundo del cómic. La tragedia de un sueño roto se narra como tal, y la presencia del fracaso no se disimula. En ese sentido, Lorca es fiel al guión, pero traiciona la efectividad de su película. No tiene que ver estrictamente con la ausencia de un final feliz, ni con el uso intencional de música clásica que refuerza el melodrama, sino con que ambos géneros luchan por imponerse durante el metraje y no hay transición entre ellos. Quizá una resolución lineal hubiese sido menos innovadora, pero la promesa se hubiese condecido con la expectativa que la misma película construye. Siempre es difícil tratar historias de fracasos porque se necesita tomar partido, aplicar empatía o distancia. La película no se decide plenamente por ninguno y cuando parece hacerlo, el metraje se termina.

¿Qué queda por rescatar de este film? El buen oficio de Lorca y su equipo, en especial en el montaje y la edición. Los efectos 3D de algunas secuencias se pueden ver mal, pero es más achacable a pobreza que a mal oficio. Cuando Lorca filma a sus personajes, lo hace con cariño y los deja dialogar, a pesar de que actúen mal o reciten acartonadamente. También hay un inusitado talento en diversas técnicas de puesta en pantalla por las que Nicolás se pasea, tanto clásicas como de post producción, con lo que este film se convierte en una especie de portafolio. No debería sorprender que en el futuro, Nicolás sea capaz de saltar del drama a la acción, a filmes de género y de diversos presupuestos. Aunque ninguno es sobresaliente, en “La Comiquería” hay varios momentos que insinúan genuino talento.

Lamentablemente, las pobres actuaciones, la falta de un hilo conductor fuerte para la historia, y especialmente el ritmo desincronizado del film a la hora de manejar emociones y posturas acaba por atentar contra el resultado final. Con todo, se instala la idea de la capacidad de Lorca para hacer cine y que se pueden esperar buenas cosas de él, especialmente cuando haga en propiedad, e independencia, una película.

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13 thoughts

  1. Vi la película ayer en Canal 13 Cable y me enAmoré de Anita wn. ¿Cómo se llama la actriz? Pucha, Anita es la mujer perfecta para todo hombre fan de los cómics y la animación. El complemento ideal. De todas maneras, no me quedó muy claro por qué finalmente ella y el protagonista [ ¡¡¡¡¡SPOILER, NO SIGA LEYENDO!!!!!] siguen caminos divergentes [CIERRE SPOILER].
    Cuento aparte: Felicito enormemente este tipo de iniciativas que rescatan parte de nuestra pequeña historia y también parte de nuestra identidad, Esa también es una función que el cine chileno pienso no debe descuidar, pese a que los comiqueros no somos taaan numeros como en otros países.

  2. Ayer vi un pedazo en Canal 13 cable y el Gordo Cabezón del local de comics me pareció apestoso. Actuaba pesimo, como esforzandose por hablar bien… No pude seguir viendola…

  3. La raja la critica, enserio. Super bien armada, falta buena construcción de criticas en la web chilensis. Muchos creen que solo por tener una página se convierten automáticamente en críticos de cine.(Nerdorama cof cof)

    Con respecto a la película, nunca le tuve mucha fe.Los defectos que señalaste, como por ejemplo las actuaciones, ya se notaban en los trailers.

    Prefiero quedarme con el magnifico documental que realizo Nicolás Lorca acerca de la editorial Dedalos, que se encuentra entero en youtube.

  4. La pucha, como se extrañan este tipo de review en el Salón…
    lo se, lo se, falta tiempo, pero es parte de la escencia original de este sitio… y se nota que no has perdido ese toque a la hora de analizar lo que sea…

  5. Bue y tampoco es para tanto. Kevin Smith tiene un buen numero de guatazos en su filmografia. No todo es Clerks, Chasing Amy y Dogma. Me parece bien que se tomen en la cinematografia nacional todos los topicos posibles dejando descanzar un poco los temas mas maneados (cof cof cof dictadura cof cof cof). Esta bien tener influencias como las de Smith, pero de ahi a la copia burda ufff… vi un pedazo y algunas actuaciones son insufribles!!

    1. Si bien se nota una influencia importante de las primeras películas de Smith, no me parece que el filme llegue a ser una copia burda del trabajo de éste; Martínez también utiliza recursos narrativos y visuales no asociados directamente al cine de Smith, como por ejemplo, mostrar reportes de noticiarios de TV y portadas de periódicos (mediante los cuales se narran sucesos paralelos a la historia principal, dando así una idea del mundo en el cual ésta transcurre, a la vez que se parodia la realidad sociopolítica chilena), incorporar en el encuadre elementos visuales propios del cómic como “bordes de viñeta” o “cartuchos de texto”, o mostrar a la pasada elementos fantásticos (como un monstruo que ataca Santiago o una referencia a Mirageman) con los cuales (supongo) se busca hacer más liviana la historia y darle un tono delirante y disparatado, y al mismo tiempo manifestar el gusto del director por ciertos subgéneros narrativos.

      Estoy de acuerdo con que algunas actuaciones son bastante malas, aunque me pareció que las de los actores principales van mejorando y afirmándose a medida que avanza la película.

  6. Las lagrimas brotaron de mis ojos al ver la palabra “Review” en el titulo de la entrada… como hacen de falta…

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