Con la idea de explotar el atractivo que generan por separado en la masa sus respectivas series televisivas, Steve Carell (The Office) y Tina Fey (30 Rock) son reunidos en esta “inusual” comedia que centra su atención en una pareja atareada por la rutina y las responsabilidades del día a día del matricidio. Pero lo “insólito” de Una Noche Fuera de Serie (Date Night) dirigida por Shawn Levy (Cheaper by the Dozen, The Pink Panther, Night at the Museum) no tiene que ver  con la extraordinaria generación de risotadas, pues a la larga su excesiva mezcla de ideas no logra concretar el promocionado carisma y talento que cargan a puro nombre sus actores principales. Es una carrera de risas a medio camino, secuencias que pasan sin pena ni gloria y un charquicán en donde la sobreactuación de Fey queda demasiado expuesta en la comparación de desempeño de Carell. Es como hacer justicia con el hecho que The Office es mucho mejor que 30 Rock.

Centrándonos en esta apuesta, Una Noche Fuera de Serie no es más que un vehículo que se vende con un cartel bien claro: para arrancarlo, basta  la bencina que representan los nombres grandes destacados en el poster. Pero por el contraste, esto tiene más que ver con la típica película de Levy: esas que pesan menos que un paquete de papas fritas. Al menos en esta ocasión no es un exceso de CGI en un museo. Claro que tampoco sorprende que durante la travesía que deben sortear para salir de la rutina, exista tanta situación poco creíble. Y eso es más allá de las simples concesiones que se le permiten a la comedia. Por eso los paralelos habituales con otras propuestas similares dejan a esta proyecto en un punto medio desganado, en el que el guión pasa a tercer plano pues a cada rato nos dejan claro que lo que único que importa es esta parejita.

Pero la unión de Carell y Fey no es lo que, al menos por idea preconcebida,  se esperaría. Aunque al comienzo se arma bastante bien el escenario de hábito y costumbre de una pareja que lleva años de relación,  el dueto pierde credibilidad como matrimonio durante el gran escape que los convoca. La historia da un salto desde los típicos problemas de la repetitividad de la familia Foster, al peligro que representa el estar en la mira de una “turbia” conspiración al ser confundidos por los Tripplehorns: sujetos equis a los que ‘le robaron’ la mesa del gran local de moda en la ciudad y quienes justo tenían problemas turbios. Ese básico esquema sirve para iniciar un aluvión de gags sin brillo y diálogos sin chispa que a duras penas mantienen la atención durante 88 minutos que intentan mezclar comedia de equivocaciones/pareja con acción liviana.

La idea en todo caso tenía potencial: los personajes, Phil y Claire, son un dueto de aburridos que con suerte celebran con un brindis para año nuevo. No sorprendería que pasada la medianoche estén acostados con las sábanas hasta el cuello. Al agregarlos a una comedia que rápidamente se vuelve inverosímil, la intención no es otra más que atrapar con el quiebre situacional de la monotonía. Pero esta misión no tiene éxito aunque al mismo tiempo, y extrañamente, eso se transforma en “su gracia”. Una Noche Fuera de Serie así ciertamente logra mantener atento a la pantalla en medio de secuencias completamente ridículas que no destacan salvo el montaje de dos vehículos en plena persecución a través de las calles de la Gran Manzana.

A la mezcla excesiva de esta comedia añaden también secundarios como Mark Wahlberg (Boogie Nights), Ray Liotta (Buenos Muchachos) y William Fichtner (La Tormenta Perfecta), a los que reduce al campo del mero relleno. Pero el mayor problema de Una Noche Fuera de Serie radica en que los actores principales intentan crear personas creíbles y lamentablemente solo uno de ellos se acerca un poco al blanco. Así, como propuesta de comedia de parejas con tintes de acción basada en las situaciones desmesuradas – woow – la apuesta de Una Noche Fuera de Serie es simple, predecible, sin emoción ni sobresaltos. En una palabra: plana como la línea de un monitor cardíaco tras un patatus por un ataque al corazón.

Probablemente se disfrutará más en aquellos que la vean como un material anexable como sub-producto de las series de cada Carell y Fey. Ahí puede ser disfrutada e incluso agregar medio mini-me más. Para más que eso, no le alcanza.

5 Epic Win/ 4.5 Win / 4 Buena / 3.5 A la segura / 3. Aceptable
2.5 Regular / 2 En Riesgo /1.5 Mala / 1 Fail / 0.5 Epic Fail