Finalmente llegó el día, la anticipación a estas alturas me tiene sin uñas de puro nervio fanboy. Los espasmos de expectación me tienen al borde de querer tomarme unas pastillas y aplicar modo sueño profundo para despertar directamente esta noche, momento en el que se estrenará en Estados Unidos la última temporada de la serie más importante de la última década: Lost. Horas después, la mano negra permitirá su filtración en Alta Defición en la red para todos los que no aguantamos al cable (que estrenará la próxima semana vía AXN).

Y claro, frente a una serie que plantea verdaderos desafíos en la audiencia, saliendo de todo esquema genérico, no falta el que confunde su verdadero logro: Esta no es una serie sobre misterios y la búsqueda de respuestas. Lost es puro personaje. Las interrogantes y la mitología maestra, son el exquisito complemento. Esta noche, se iniciará el camino final hacia el desenlace. El momento en que las respuestas fundirán su ruta a través de los pasos de los personajes que se han enfrentado a un pseudo juego de backgammon. Como diría el Locke dixit al inicio. Este es un juego de dos lados, dos jugadores. Una es la luz, la otra es la oscuridad.

¿Qué esperas para esta noche?