En realidad no voy a hablar de ningún otro demonio sexy come-hombres, pero el título referente a García Márquez era seco y poco probable de repetirse, así que filo no más. A lo nuestro:

¿Sabía usted que la nueva película de Diablo Cody, protagonizada por Megan Fox, ya fue estrenada en USA? Si no lo sabía, ahora es usted menos ignorante. Y en definitiva la noticia entorno a su estreno no habla de desnudos frontales ni de mamones sangrientos, sino más que nada es un intento de descifrar el fracaso rotundo de este peliculoide que, digámoslo, sorprende en su caída, puesto que las tenía todas para ser un éxito.

Jeniffer’s Body se jactaba de ser barata. Costó sólo $16 millones (raro, dicen, dado que Diablo Cody se ganó un Oscar y Megan Fox es muy rica para ser tan barata), y en su fin de semana de estreno logró acumular tan solo $6.8 millones, lo cuál en el lenguaje gringo quiere decir: cueck.

Según los analistas, la película fracasó debido a su género: horror bien, comedia bien, pero el engendro entre los dos creado por Diablo Cody es muy difícil de comprender para la fauna gringa, así que no saben cómo reaccionar. El mismo resultado obtuvieron en taquilla otras películas del mismo género híbrido como Shaun of the Dead y Freaks.

El segundo factor es el tema del público objetivo. Porque obviamente Megan Fox y Amanda Seyfried atraen un público adolescente pseudo High School Musical y Transformers Lovers, y en ese sentido son sinónimo de éxito. Pero resulta que Jennifer’s Body viene con censura para menores de 14, así que esos teen tickets no llegaron nunca y he ahí el fracaso.

En Chile la película llegará a mediados de Octubre, y no tengo aún la info sobre la censura que tendrá. De todas maneras yo la iré a ver porque soy fanática de Diablo Cody, y aquí en el Salón les tendremos primicias y regalos para los regalones de los ojazos de Fox.