La historia de la búsqueda de un nuevo Batman, tras la desaparición de Bruce Wayne en Final Crisis, con todo y especulación multiversal, continúa en el segundo número de la miniserie de tres entregas Batman: Battle for the Cowl. Hasta el momento, el doble trabajo de Tony Daniel, en guiones y dibujos, no logra medir el deber tanto en historia como en arte de forma exitosa, cayendo en continuas lagunas en el apartado de las letras, que fácilmente pueden anticipar lo que sucederá (Más allá del sorpresivo final que poco podía preverse). Tanto es el caos que intenta inyectar Daniel a Gotham, que el sustento queda relativizado a un par de acciones del trío protagonista que perfectamente podría trabajar sin tanto adorno del hampa criminal, o con una narrativa más sólida si ese era el camino elegido, ya que es demasiado evidente la presentación de las bases para el futuro trabajo en las series regulares.

A grandes rasgos, este número es una serie de jugadas que van incrementando su tensión, entre los trucos del bajo mundo comandados por Black Mask y la anunciada confrontación a tres bandas entre los personajes que han portado el manto de Robin, los mismos que deben confrontar el peso de ser los llamados a portar el cargo de sucesor. Desde Dick Grayson hasta Timm Drake, incluyendo una versión jokerizada de Jason Todd, el gran problema con esta historia es que no encuentra el balance entre ritmo y acción.

Mientras el arte de Daniel constantemente entrega puntos altos, quizás está más inspirado debido a que es el responsable de la historia, queda claro que el dibujante no logra lo mismo a la hora de escribir. Así, los personajes avanzan por grandes líneas temáticas, alejándose de la tensión y la sorpresa. Mientras la acción logra levantar el nivel, en especial en la última viñeta, el gran punto radica en si Daniel logrará dar un paso más allá de lo que todos esperan. ¿Entregará un giro que valga la pena en el tercer número? o, sencillamente, ¿Tendremos al Batman que todos esperan, tras una previsible batalla?.

El ritmo, en ese sentido, es el mayor perjudicado por la forma en que se estructura la historia. Son demasiados los detalles amontonados en un sólo número, al tiempo que algunos diálogos, simplemente no convencen o quedan fuera de tono. Por otro lado, la forma en que los tres personajes principales se diferencian, si bien en sus motivaciones funcionan, tampoco cuajan al 100% en la continuidad (en especial lo que sucede con el psicopateado Todd). El resto, es una serie de apariciones y detalles que en primer orden sirven de mero relleno, y a la larga restan fuerza a esta historia. Quizás, con un escenario más acotado, sin tanto adorno del «está quedando la grande sin un Batman«, la situación resultaría mejor. Por el momento, la batalla por el manto sigue en deuda previsible, y si termina como todos imaginamos… no debería sorprender a nadie. Salvo que hagan algo por el puro gusto del shock.

6 pensamientos

  1. ¿como te lo imaginas tu que acabará esto Dr.Malo?
    Porque yo pienso que dick mata a jason y se convierte en batman, no hay otra…
    [spoiler]¡O QUE TODO SEA UN SUEÑO, O QUE BATMAN NO ESTÉ MUERTO![spoiler]

  2. no creo que un rancor me pueda violar, se ve en las películas que no tiene pene…

    Como se les ocurre traer de vuelta a un personaje tan odiado y obviamente muerto como Jason Todd!, si casi falto el notario pa asegurarnos que se mantuviera muerto!, la historia de Batman esta en muy malas manos…

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