La saga de Los Caballeros del Zodiaco, o simplemente Saint Seiya, ha sufrido un costalazo tras otro durante las últimas décadas. Aunque la primera parte de la historia de Hades volvió al nivel, con aquellos primeros notables OVAS que tuvieron su clímax en el choque entre Shaka de Virgo y la ‘Athena Exclamation’, múltiples otros productos relacionados a Seiya y compañía han hecho pasar rabias, de una u otra forma, a los cultores de los caballeros de bronce.

La abortada película especial llamada ‘Saga del Cielo: Overture’ tuvo defensores por su nivel de animación, pero su historia quedó al debe. Ni hablar del propio descalabro que pasó con la segunda parte de la saga de Hades. También es algo que pasó, en mayor o menor medida, con los spin-offs no canónicos ‘Saint Seiya Omega‘, ‘Saint Seiya: Soul of Gold‘ o el abortado ‘Saint Seiya: The Lost Canvas‘ . La mayoría no concluyó su historia o simplemente quedó en el olvido ante la gigantesca sombra que sigue representando la serie original, una de las más populares en Latinoamérica. Y la reciente ‘Saint Seiya: Saintia Shō‘ parece avanzar por el mismo desfiladero.

Sin embargo, más allá de algunos puedan argumentar a favor de cada una de esas propuestas que extienden el concepto base, creo que todo llegó a su punto más bajo con la película de animación digital ‘Saint Seiya: Legend of Sanctuary‘, una producción conmemorativa en 3D que, pese a ser la producción más costosa de su tipo para la productora Toei, simplemente no estuvo a la altura de su desafío. Más allá de los cambios o reinvenciones a la premisa original, dicha película es un ejemplo de cómo la épica de las batallas o las propias definiciones de los cinco personajes principales nunca han vuelto a estar tan bien abordadas como en la serie que nos cautivó con sus meteoros de pegaso, dragones nacientes, polvos de diamantes, cadenas de Andrómeda y el gran ave Fénix.

En ese escenario, Netflix y Toei llegaron a un acuerdo para reinventar una vez más a la saga con Saint Seiya: Los Caballeros del Zodiaco, una serie de animación digital que reimagina a la historia original de Masami Kurumada, relatando desde otra óptica a la batalla del Santuario contra los guerreros de Athena, los jóvenes caballeros que se unen a la cruzada portando sus armaduras.

Teniendo mucho en común con el afán que ya marcó a la película animada Legend of Sanctuary, esta nueva serie animada no busca ser un calco a lo que exitosamente ya se realizó. De hecho, su verdadera convocatoria apunta a cautivar a toda una nueva generación. Por eso no sería justo juzgarla bajo una óptica nostálgica que siempre la valorará a la baja.

Sin embargo, puesta en la balanza, es inevitable recalcar que gran parte de las decisiones que aquí toman se sienten equivocadas para su propio relato, ya que no tienen el desarrollo suficiente.

Algunos de sus elementos narrativos buscan expresamente guiar a la historia por un caudal distinto al de la serie original, como es el hecho de incluir una nueva fuerza antagonista que quiere acabar con todos los caballeros, pero los problemas surgen cuando poco a poco se fomenta la sensación de que dichos cambios no contribuyen a que la historia de esta nueva serie animada valga la pena.

A continuación listo algunos ejemplos. Un par de seguro darán pie a que no pocos fans peguen el grito en el cielo:

  • La historia comienza estableciendo como clave a la separación de Seiya y su hermana Seika, quien también tiene acceso a elevar su cosmos
  • Las armaduras aquí surgen de placas estilo militar y las clásicas cajas solo son un decorado no necesario.
  • El “torneo galáctico” es desarrollado en clandestinidad, sin público y de la forma menos épica posible.
  • Los futuros caballeros de bronce, además, no fueron adoptados bajo una misma organización.
  • Shun ahora es una mujer.
  • Athena siempre se reconoce como tal y Saori nunca es una chica malcriada.
  • En el medio hay una profecía que divide al Santuario ante el rol que podría cumplir la diosa en el fin de la humanidad
  • Mitsumasa Kido no es el único que encuentra a Saori junto a Aiolos, el caballero de Sagitario, ya que junto a él estaba un socio que se convierte en un antagonista que usa su propia fuerza militar para atacar a los caballeros para evitar la profecía

Algunos de los cambios son realmente malos, mientras que otros, sin exigirles mucho, pasan la vara. Quizás la mejor contribución sea el hecho de que los Caballeros Negros que aquí acompañan a Ikki, quien se roba a la armadura de Sagitario como en el relato original, no son meras réplicas oscuras de los protagonistas y son impulsados por armaduras tecnológicas que los protegen de los ataques con el cosmos realizados por los héroes liderados por Seiya. Es un vuelco mejor que ese agregado de los caballeros de acero que metieron con forceps al anime original.

Quizás por eso esta nueva serie funciona a destellos, estableciéndose como una especie de versión condensada de todos los sucesos de la trama original. De hecho, los seis episodios disponibles para la prensa antes del estreno, cubren el torneo y la batalla contra Ikki, sin dar mucho espacio a que la historia respire. Y ese es uno de los grandes problemas, más allá de los cambios, pues su narrativa se siente demasiado apresurada.

Al mismo tiempo, el nivel de la animación generalmente deja bastante que desear, especialmente en ambientaciones a la luz del día. Eso da pie al que quizás es el peor problema de todos: los combates son ejecutados sin técnica y los ataques especiales, en vez de lucir como ataques especializados llenos de épica, solo parecen luces disparadas desde los puños. Ese detalle provoca que esta versión de la serie pierda muchos puntos, ya que ningún combate logra emocionar.

El primer capítulo, centrado casi exclusivamente en contar el origen de Seiya y los problemas que enfrentan los Kido, es malo, pero los capítulos posteriores mejoran un poco y la historia de Ikki representa el mejor punto de estos primeros episodios. Pero en términos generales, no hay mucho espacio para solucionar los problemas que surgen desde la propia columna vertebral de una mala conceptualización de los ejes de la historia. Todo es menos épico, todo está peor relatado que en el original y los personajes nunca logran conectar, lo que es tremendamente lamentable tanto en los casos de Shiryu como en Hyoga.

Los Caballeros del Zodiaco es una de mis series favoritas de anime y no quiero descartar esta propuesta solo por no cumplir mis expectativas, pero las fallas de su relato quedan tan al descubierto, que es imposible dejarla pasar así como así. Sí, antes han habido decepciones con esta saga, pero esta no era precisamente la primera vez en que intentaban recontar la historia clásica.

Quizás por eso, a la larga, la idea que queda es que quienes desconocen completamente a Saint Seiya, tienen posibilidades de disfrutar un poco de esta propuesta, ya que la base de esta saga es muy atractiva con todo su cuento de los caballeros, las armaduras y las batallas con súper ataques. Pero también tienen que tener claro que, narrativamente, esta nueva serie avanza a tropezones y visualmente queda al debe, lo que es grave cuando el corazón de esta serie va unido al despliegue de los combates. Te importe o no la serie original, eso no se puede evadir.

SAINT SEIYA: Knights of the Zodiac llegará a la plataforma de streaming el 19 de julio

La versión de los episodios disponible tenían doblaje de España y no la versión latina que presenta el tráiler adjunto. Por ende, no puedo ahondar en una de las mayores aprehensiones que surgieron en la previa: la nueva voz de Seiya para Latinoamérica.

Publicado en Mouse

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