
Continuamos poniéndonos al día con las reseñas con un misterio, un trabajo lucrativo del que no se puede obtener reconocimiento y una red de apariencias que desencadenan un verdadero ejercicio de género. La última película de Roman Polanski, conocida por estas latitudes como El Escritor Oculto (The Ghost Writer), llega con la sombra que eclipsa la fama del director de Chinatown tras su problema legal con Estados Unidos. De hecho, existe una secuencia particular en El Escritor Oculto que a uno como espectador le instala un pseudo deja vù de cara a las conocidas circunstancias que rodearon el proceso final de la realización de esta producción. Ahí, un ex Primer Ministro británico en la senda de Tony Blair, interpretado por Pierce Brosnan, se pregunta qué naciones lo podrían albergar, y que no tienen tratados de extradición, si es que prosperan los cargos de crímenes de guerra que lo acorralan. La respuesta que obtiene son solo países en conflicto. Lo bueno que ese es el único momento en el que uno recuerda el ruido adyacente, toda vez que la calidad cinematográfica de esta nueva apuesta se impone con fuerza propia.
El Escritor Oculto es un entretenido e inteligente thriller que supera los cuestionamientos morales que, en algunos, despierta el nombre del director. Además su narrativa es ingeniosa, ya que en el fondo de esconde una intriga en la que no juegan al engaño elaborado habitual para embolinar la perdiz al espectador. Por el contrario, su arma es la apariencia y en esa dinámica funciona a la perfección, con un Ewan McGregor que sostiene todo el peso de la película sobre sus hombros interpretando a un escritor fantasma de biografías. No, no está muerto y repartiendo ectoplasma literario. Simplemente es un escritor por encargo que debe concretar un texto con el que a la larga no será reconocido con los créditos en la obra, ya que es común que pasen gato por liebre en el ámbito de las memorias autobiográficas.

Como su pago es en efectivo, no en la satisfacción que su nombre esté en la portada, sus habilidades literarias no tienen el mismo valor que el de otros pares. Así su trabajo, que está más allá de su campo de dominio habitual, implica entrar en el mundo de un ex Primer Ministro del Reino Unido (Brosnan) que se ha retirado a una isla en la costa estadounidense donde escribe sus memorias, pero cuyo resultado es un mamotreto infumable. Pero el trabajo de re-edición y re-escritura del texto es más complicado por las apariencias. Todo porque el escritor fantasma original del proyecto, y amigo personal del político, habría terminado con su vida mientras el libro tiene una fecha de entrega categoría «a la brevedad». Con esos factores en cuenta, el problema se instala rápidamente en el trabajo del escritor oculto pues una controversia pública prende como encendida con combustible: el jefe de gobierno habría quebrado leyes internacionales al enviar a sospechosos de terrorismo a campos de tortura. Una situación que eleva la presión de la fecha de entrega y que también da pie el cuestionamiento en torno a la verdad tras los cargos, el aparente suicidio, la sombra de la conspiración, la corrupción oculta y la propia seguridad del escritor.
Lo que eleva al resultado final más allá del ritmo es el sólido guión, que Robert Harris adaptó de su propia novela, cuya ironía del escritor fantasma sin nombre se instala entregando una serie de giros que constituyen el eje de los thrillers. Situaciones vistas mil y una veces en el suspenso, pero que bien manejadas no cansan ni fallan: la esposa tentadora y superficial o la sombra de la amante de la colaboradora leal, son entre otros. Como Polanski sabe contar una historia, estos guiños no son el foco principal para descubrir el misterio tras la muerte. También se agradece que la intriga política avance sin entrar en el campo de la doctrina ideológica sobre la tortura, mantenido el foco en la investigación de si existe o no un complot dando inclusive un espacio para que existan dosis de humor mientras se agregan hojas a la verdad.

Lo mejor es que la atmósfera que rodea a la película instala una tensión tal, con la música de Alexandre Desplat como uno de los puntos fuertes, que el director no requiere disparos para terminar su historia. Bastan las palabras escritas en un papel para mantener pegados al asiento y dar todas las respuestas sin la necesidad de sobre-explicaciones tediosas. Con un estilo visual a lo vieja escuela y un elenco bien manejado, en El Escritor Fantasma destaca ver a McGregor a la carga como en los viejos tiempos, a una Kim Cattrall menos odiosa de lo habitual y a un Pierre Brosnan calzando perfectamente a la hora de interpretar a un político que es más actor que gobernante. Elemento que desata y entrelaza las apariencias espectrales entre las sombras, donde el escritor oculto solo puede confiar en su olfato, moral e intuición para no engañarse por las apariencias.
Esa es la principal fortaleza de la nueva película de Polanski, que no es ni condescendiente con la audiencia ni rebuscada en su intriga para apuntar a un solo sector de la audiencia. Es un thriller de género que tiene los clásicos elementos que transformaron a Hitchcock en el rey del suspenso y que en esta ocasión tiene a Polanski como un aventajado alumno, quien hace funcionar de forma entretenida y atractiva un esquema con biografías y política de fondo. Lo que de por si ya es un logro.




5 Epic Win/ 4.5 Win /4 Buena / 3.5 A la segura
3 Aceptable / 2.5 Regular
2 En Riesgo / 1.5 Mala / 1 Fail / 0.5 Epic Fail
La historia es bastante simple, lo que la hace buena es la gran direccion del Roman
INDEPENDIENTEMENTE DE SUS PROBLEMAS ROMAN ES UN GIGANTE
A mi me gustó la película
no me tincaba ni en pelea de perros la pelikula :S
pero con el review y ke en la 1° foto sale mi celu….creo ke la vere XD
Buenísima la peli, sobre todo Ewan McGregor.
«No, no está muerto y repartiendo ectoplasma literario.»
¿Cómo así? Me mataste la ilusión de verla
XD
PD: Estaba siendo sarcástico
No se, nunca me termino de convencer, y en algunos momentos era plana y hasta latera, y todo lo que se ocultaba nunca cuajo, ademas que al final Ewan todo winnery entonces chan, muy WTF!