¿Qué diablos puedes esperar cuándo el escenario previo te tantea una película de ángeles cargando metralletas?, la respuesta es simplemente encontrar locura religiosa que pese menos que un paquete de papas fritas, acción alada digna de gritar un aleluya magnánimo cargado al gore y un ambiente apocalíptico que valga la pena. No obstante, Legión de Ángeles (Legion, 2010) se queda tan corta en para alcanzar ese objetivo que entra peligrosamente al terreno vendedor de pomadas.  Más que un enjambre de espíritus celestiales tenemos básicamente a dos ángeles zumbándose por un par de minutos. Y sería.

Ahí radica todo el problema de la película. Se vende y quiere ser una película categoría B, pero no tiene los elementos suficientes como para validar su propuesta. Probablemente con una vez les bastará y sobrará para luego erradicar este resultado de la bendita memoria. Y eso es algo que va en contra de una premisa que ciertamente es atractiva para todos los amantes de la parafernalia. De hecho, me habría encantado disfrutar más su premisa y aplaudir un armagedón digno del fin de los tiempos.

Aquí somos testigos de cómo el ser supremo que está en los cielos se aburre de la humanidad, por lo que firma la fecha de término a la existencia enviando a sus ángeles a erradicar a los mortales. No obstante el Arcángel Miguel (Paul Bettany) tiene aún fe en el ser humano y decide mantener con vida a la última esperanza: un niño que no debería nacer. A partir de ese momento tenemos el clásico escenario “gente X atrapados en un bar Y del que no pueden escapar”, donde un grupo de personas se salvan por el azar más que por una predisposición divina (entre ellos tenemos de secundarios a Dennis Quaid, Tyrese Gibson o Charles S. Dutton).

Todo eso se hace a través de un metraje que se extiende en torno a dicho asedio que presenta secuencias estilo viejas locas dentadas o explosiones de carne humana en crucifixiones invertidas. El resto no es mucho más, salvo una única gran pelea que realmente no gana mucho terreno por el modo en que está coreografiada. Por eso es imperdonable que se ahorren el presupuesto de las plumas de los ángeles creando una mega posesión. En vez de Legión de Ángeles el reto aquí es una Legión de Humanos poseídos por Ángeles con problemas de reumatismo. De ahí que nos vendan que las pistolas, metralletas y bazukas funcionen.

El modo en que está estructurada esta mentirosilla Legión genera tantos vacíos y baches entre secuencia y secuencia de acción que el cola de flecha no tiene ni siquiera la necesidad de pinchar con el tridente para que la producción se desinfle. Eso se da por el afán de meter un balazo por aquí, otro por allá y asesinar previsiblemente uno a uno a los personajes en los que gastó demasiado tiempo en contar sus historias previas.

A la larga existe demasiada estructura, en algo que pedía puro caos. Toman una idea que es un verdadero festín de copy&paste de la más descabellada de las pesadillas de los predicadores pero es presentada con una mitología y revisión de aburrido punto de vista. Todo da lo mismo, porque básicamente no existe determinación para sacar el jugo a la premisa. Y ese es un pecado que le corta las alas a algo que quería ser chatarra, pero termina realmente oxidado.

https://salondelmal.files.wordpress.com/2008/07/mini-me.jpghttps://salondelmal.files.wordpress.com/2008/07/mini-me.jpg

5 Epic Win/ 4.5 Win / 4 Buena / 3.5 A la segura / 3. Aceptable
2.5 Regular / 2 En Riesgo / 1.5 Mala / 1 Fail / 0.5 Epic Fail

Un pensamiento

Los comentarios están cerrados.