Anoche fue el gran estreno larga duración de la sexta y última temporada de ese hito llamado Lost en gringolandia, hecho que mantuvo a millones de seguidores al borde de la ansiedad fármaco dependiente. Fue una noche que elevó los espasmos de anticipación viéndola entrecortada y con mala calidad, por streaming, o por aplicar rápidamente la descarga.

En la Zona pueden revisar una revisión sin spoilers que apliqué durante la madrugada, al borde de caer en las garras de morfeo. Todo en base a la expectación que esto generó y lo que representa la serie ante tanto pastel que pone la entrega de respuestas como objetivo final.  Y es que esta saga de perdidos no es respecto a “salir de la isla”, menos “volver a ella”. La clave son los personajes. Siempre teniendo en cuenta que Lost es la serie por excelencia para que cada uno aplique con su propia teoría y especulación respecto a qué diablos está sucediendo.

Pero al menos, creo, se confirmó una teoría que venía teniendo desde la muerte de Mr Eko respecto al monstruo de humo y las apariciones de todos los muertos. Desde el papá de Jack a, si me dejan tantear el terreno, el padre de Locke. Y es que la premiere del episodio LA X y su locura de realidades paralelas nos respondió qué era nuestro querido Lostzilla. O al menos, aunque siempre el Anti-Jacob puede estar mintiendo, tanteó esa posibilidad en la que la presencia de los muertos en la isla tiene una explicación.

Después del salto, algunas promos del siguiente episodio.