Justo en el día en el que se anunció que los estudios implicados en la batalla legal por los derechos han llegado a acuerdo, tuve la suerte de participar de uno de esos momentos en que a uno le agrada tener ciertos beneficios ñoñísticos. Anoche asistí a una función especial, que mostró material de un par de los blockbuster más esperados del año, en la que tuve la oportunidad de apreciar alrededor de 30 minutos de Watchmen (la otra fue la prometedora Star Trek de JJ Abrams). Fueron tres escenas, tres secuencias presentadas por Zack Snyder y que dejan notar, en parte, la mano con la que se viene esta adaptación. Escenas plagadas de momentos sublimes, inmensos, épicos y respetuosos del material original. Y otros, otros que simplemente no convencen del todo. A continuación, un detallado informe de lo visto.

A medianoche, todos los agentes

La primera secuencia fue el comienzo de la película. El prólogo con la muerte del Comediante, a manos del “asesino desconocido”. Todo inicia con una revisión, gracias al zapping televisivo, del mundo alternativo: se habla de la Guerra Fría, del Reloj del Apocalipsis, de Nixon y la posible  destrucción atómica a la que se enfila la humanidad.  El ritmo es pausado, quizás un poco lento, pero necesario para situar dicho contexto. Tras ello, el esperado enfrentamiento: bastante coreografiado, uso de cámara lenta, con mucho sonido PAF! –  para los que les encantan los guiños – y con la canción Unforgettable de fondo. La pelea es lo que es, no mucho que no esperemos de Snyder. La caída del Comediante es lo mejor de esta secuencia: es potente, icónica y todo lo que debe ser.

Tras ello, los créditos iniciales. Realmente magistral. Una especie de pantallazos de la historia de este mundo alternativo, utilizando el material extra que entrega el comic en sus agregados. Pequeñas secuencias que relatan como los Minutemen afectaron el transcurso de la historia, decoradas de forma precisa con The times they are a’changin de Bob Dylan (Lamentablemente, me avisan, en la versión cinematográfica usarán un cover). Estas secuencias son N-o-t-a-b-l-e-s, con todas sus letras.

Es aquí donde quizás queda mejor registrado la visión de Snyder. Así, destacan la famosa foto de los Minutemen, la Bomba, Espectro de Seda I embarazada y retirándose de sus labores heroicas en una secuencia a lo ‘Ultima Cena’, Castro y Krushev preparando al ejército soviético, una increíble secuencia del asesinato de JFK a manos de El Comediante, un pequeño Walter Kovacs (Rorschach) siendo testigo de la visita de un ‘cliente’ de su mamita, Hippies asesinados por el ejército, la caminata lunar registrada por el propio Dr Manhattan y Ozymandias en pleno estudio 54 con los Village People & David Bowie. Potente secuencia, que finaliza con la foto de los nuevos vigilantes y el clásico ‘Who Watches the Watchmen?’. Excelente, notable, maravillosa forma de comenzar. Se agradece  aquí la inspiración personal, más que una mero traspaso de copy&paste desde las viñetas.

El dueño del tiempo

La siguiente secuencia presentada correspondió a el nacimiento del Dr. Manhattan. Es muy parecido a lo presentado en el cuarto número del comic. Somos testigo de los eventos. A partir de una fotografía, Manhattan reconstruye su vida desde las arenosas planicies de Marte, intercalando recuerdos y reflejando la forma en que cambia su percepción de la vida, transformándose en un ser al que nada le interesa. Es básicamente lo mismo, pero un poco más corto y sin mayor profundidad en las dudas existenciales.

El ritmo de esta secuencia es pausado, bastante contemplativo y logra traspasar la idea principal. No es un calco exacto viñeta a viñeta, ni menos tan analizado, pero si mantiene los momentos importantes, las ideas principales para presentar al personaje. La que más me llamo la atención, gracias a mis maléficas fijaciones, es la pequeña secuencia en donde Manhattan elimina a un par de tipos en un bar sin asco, sin juicio, sin culpa.

A la larga, quizás a muchos se les hará corta esta secuencia. La historia no intercala tanto las secuencias como en el comic, pero funciona. Todo finaliza con la creación del palacio relojero sobre la superficie de Marte. El efecto no era definitivo, mucho no puedo comentar.

Viejos Fantasmas

La última secuencia presentada fue el rescate de Rorschach. La secuencia es acción pura y dura. La cámara lenta no convence, a pesar que su uso en las otras secuencias no es molesta. Aquí la cosa no funciona como podría esperarse, ya que se le paso la mano en lo parafernálicamente hollywoodense. El Búho Nocturno queda reducido a un héroe de acción, en vez de ser presentado como el perdedor que es.

Las secuencias no tienen mayores diálogos, ni mayor desarrollo. Es un rescate, una avanzada eliminando cuerpos entre las celdas, una verdadera patada a las gónadas de todo aquel que sea un extremista seguidor de la primera iglesia de Alan Moore. Aunque yo no caigo en dicho exceso, comprendería esa posición en este caso.

De este modo, el resultado es muy distinto a lo que uno podría esperar en la secuencia del motín. Todo se enfoca en la pelea y los momentos de Rorchach se reducen a la nada misma. Es demasiado efectista y estilizado. Por tratar de aplicar modo blockbuster, queda en un punto medio que no satisface completamente. No existe mayor desarrollo en el enfrentamiento de Kovacs con el maldito enano aunque, a pesar de ello, y en los pocos segundos en que aparece, Rorschach se roba la película presentando parte de su esencia “cuando debe ir al baño”. Lejos, es lo mejor de la escena.

En resumen, el estilo visual está muy bien logrado – a pesar que las escenas venían con efectos que no estaban 100% terminados – y la esencia de las dos primeras secuencias está. La única duda está en la decisión de aplicar más dosis de la parafernalia necesaria. Pese a ello, las fortalezas radican esencialmente cuando el relato se adueña de las acciones (ya sea en imágenes o palabras).

Si me preguntan algo más especifico, las secuencias no permiten armarse una idea general muy grande ya que el ritmo es muy distinto entre una y otra. Quizás lo único que queda claro es que debemos estar preparados para momentos de gloria absoluta y otros que marcarán, entre los acérrimos fans, un signo de interrogación. Solo queda esperar al 5 de Marzo, ya es oficial, para ver el resultado final.