Obra maestra. Así ha sido calificada 2001: Odisea en el Espacio. Kubrick elevado a niveles de genio con una escena de las que las MALditas Escenas no son dignas. Esa onda. Todo porque la supercomputadora HAL 9000 comienza a tener conciencia de sí misma y su programación choca con las sensaciones que comienzan a desmoronar toda su lógica. Experimentar emociones casi humanas, transforma a HAL en un asesino que despacha a toda la tripulación de la nave Discovery. Todo porque su instinto ahora es vivir. ¿Pero no es una máquina?. ¿Tendrá una respuesta que llegue a los límites de nuestro ser consciente?. ¿Cuál es el destino?. Dave Bowman, el último sobreviviente… está destinado a develar la interrogante definitiva. Pero antes, debe desconectar a HAL.